La pregunta llega casi siempre igual: ¿cuánto hay que meterle a Google? Y casi siempre la respuesta que le dieron mezcla dos cosas que no son la misma.
Son dos montos, no uno
Esto es lo primero que conviene tener claro, porque de acá salen la mitad de los malentendidos:
- El presupuesto de los anuncios. Sale de su cuenta, con su tarjeta, y va directo a Google. Usted lo define, lo sube, lo baja o lo apaga cuando quiera. Nadie más lo toca.
- Lo que cuesta el trabajo. Armar las campañas, escribir los anuncios, escoger y descartar búsquedas, revisar qué entra y ajustar. Eso es lo que cobra quien le maneje la cuenta.
Cuando alguien le dice "la pauta le sale en tal monto" sin separar esos dos, o no entendió o no quiere que usted entienda.
Cuánto cuesta un clic acá
No hay tarifa. Google Ads es una subasta: cada vez que alguien busca, se define en un instante quién sale y en qué orden, y ahí pesa cuánto está dispuesto a pagar cada anunciante y qué tan relevante es su anuncio.
Eso significa que el precio del clic depende de su sector. En servicios locales poco peleados puede andar por debajo del dólar. En sectores donde varias empresas invierten fuerte, sube bastante. El promedio del país no le sirve de nada: lo que le sirve es el dato de sus términos.
Y ese dato es gratis. El Planificador de Palabras Clave de Google Ads le dice cuánta gente busca cada término en Costa Rica y en qué rango anda la puja. Se consulta antes de poner un colón, no después.
Con cuánto se empieza de verdad
Google no le pide un mínimo: usted pone el presupuesto diario que quiera. La pregunta útil es otra: ¿con cuánto se aprende algo?
Con muy poco presupuesto pasa esto: el anuncio sale pocas veces, entran cuatro clics en el mes, ninguno escribe, y usted concluye que Google Ads no sirve. No es que no sirva — es que cuatro clics no alcanzan para concluir nada.
Por experiencia, un negocio de servicios local necesita entre $300 y $600 de pauta repartidos en unas semanas para juntar clics suficientes y empezar a ver cuáles búsquedas traen consultas y cuáles solo gastan. No es la cifra que le va a dar resultados: es la que le va a dar información. Con esa información se decide si vale la pena seguir, y con cuánto.
Cualquiera que le dé una cifra sin preguntarle qué vende, a quién y en qué zona, está adivinando.
Cómo cobra una agencia, y por qué importa
Lo más común en el mercado es cobrar un porcentaje de lo que usted invierte, entre 10% y 20%. Suena razonable hasta que uno lo piensa dos veces: si el ingreso de la agencia crece cuando crece su presupuesto, a la agencia nunca le va a convenir recomendarle que gaste menos.
Nosotros cobramos cuota fija: desde $450 la implementación, que es dejar la cuenta montada y las campañas corriendo a nombre suyo, y una cuota mensual aparte si quiere que alguien las cuide todos los meses. Nuestro ingreso no se mueve con su presupuesto, y por eso podemos decirle que lo baje cuando corresponde. Los dos servicios están en publicidad digital.
Dónde se quema el presupuesto
Casi siempre en los mismos cuatro lugares:
- El destino. Mandar todo el tráfico a la portada. La gente llega, no encuentra lo que prometía el anuncio y se va. Usted pagó cada una de esas salidas.
- Búsquedas que no son suyas. Sin descartar términos, uno termina pagándole a gente que buscaba "gratis", "trabajo" o el nombre de un competidor.
- Nadie contesta. Si los mensajes se responden al día siguiente, la pauta está comprando conversaciones que se enfrían solas.
- No hay con qué medir. Sin medición conectada, al mes siguiente nadie puede decir si sirvió, y la decisión se toma por corazonada.
Cuándo NO conviene pautar
Preferimos decirlo antes de cobrar:
- Si su página no convence. Traer gente a un sitio que no explica qué vende en cinco segundos es pagar por que se vayan. Primero el destino. Eso es una página web que funcione, o al menos una revisión de la que tiene.
- Si nadie va a contestar rápido.
- Si todavía no sabe qué vende mejor. La pauta amplifica lo que ya funciona; no arregla lo que no.
- Si su cliente no lo busca. Hay negocios que se venden por antojo y no por búsqueda. Ahí rinde más Meta que Google, y eso se decide antes. Está explicado en marketing digital.
Pauta y SEO no son lo mismo, y por eso van juntos
La pauta se enciende hoy y entra gente mañana. El día que deja de pagar, se acaba. Es alquilar visitas.
El SEO tarda meses y no se apaga cuando uno deja de invertir. Es construir un activo. Los números de cada uno están en cuánto cuesta el SEO en Costa Rica.
Lo que funciona en la mayoría de los negocios es hacer las dos: pautar mientras el SEO madura, y bajar la pauta conforme las búsquedas empiezan a entrar solas. Quien le venda una sola de las dos como la solución a todo, le está vendiendo lo que tiene, no lo que usted necesita.
Lo que sí o sí tiene que quedar a su nombre
La cuenta de Google Ads. Las campañas, el historial y los datos de meses de inversión son suyos, no de quien se los maneja. Nosotros entramos como acceso invitado, y el día que dejemos de trabajar juntos usted se queda con todo.
Es la pregunta que casi nadie hace al contratar y la que más caro sale descubrir tarde, cuando quiere cambiar de proveedor y resulta que dos años de aprendizaje viven en la cuenta de otro.
En resumen
- Dos montos: la pauta, que va directo a Google desde su cuenta, y el trabajo, que se cobra aparte.
- Para aprender algo, calcule entre $300 y $600 de pauta en las primeras semanas.
- Cuota fija en vez de porcentaje, para que a quien le maneja la cuenta no le convenga que usted gaste más.
- Primero el destino, después el anuncio. Siempre.
- La cuenta, a su nombre. Sin excepciones.
Si quiere saber qué se puede hacer con lo que tiene disponible, escríbanos por WhatsApp. Revisamos su caso y le decimos con cuánto arrancaría y qué esperar — o si en su caso conviene no pautar todavía.