El recomendado es el mejor cliente que hay: llega confiando y casi no regatea. El problema es que no llega cuando usted lo ocupa. Termina una obra, la cuadrilla queda parada y no hay nada amarrado para la otra semana.
Si quiere saber cómo conseguir trabajos de construcción y de remodelación sin esperar a que alguien lo recomiende, la idea es una sola: que el dueño de casa que no lo conoce pueda encontrarlo, ver lo que hace y confiar. Esto es lo que funciona.
Por qué los recomendados no alcanzan
El que va a remodelar un baño o a ampliar la casa le pregunta primero a un familiar. Si nadie le recomienda a alguien, saca el celular y busca en Google «remodelaciones en Heredia» o «maestro de obras en Cartago».
Si usted no aparece ahí, ese trabajo se lo lleva otro. Y aunque sí lo hayan recomendado, mucha gente lo busca en internet antes de llamar. Si no encuentra nada, ni una foto, duda.
Cómo conseguir trabajos de construcción desde Google
Lo primero es la ficha de negocio de Google, la que sale en Google Maps con las estrellas y el botón de llamar. Es gratis.
- No ocupa local. Si usted va donde el cliente, no pone dirección: pone su zona de servicio, es decir, los cantones donde de verdad trabaja.
- Ponga el nombre real de su empresa o el suyo, sin agregarle palabras de adorno.
- Escoja la categoría que describe lo que más hace: construcción, remodelación, pintura, techos.
- Anote los servicios por separado: baños, cocinas, ampliaciones, tapias, techos, pisos, gypsum.
El paso a paso está en cómo aparecer en Google Maps con su negocio.
Dónde anunciar su cuadrilla, además de Google
- Grupos de Facebook del cantón. Más que publicar, conteste cuando alguien pregunta por un maestro de obras. Con fotos.
- Un rótulo en la obra, con permiso del dueño: nombre, lo que hace y el WhatsApp. Lo ven todos los vecinos durante semanas.
- La ferretería y el depósito donde compra. Ahí le preguntan al dependiente por alguien de confianza. Que lo conozcan y tengan su número.
- Estados de WhatsApp. Una foto del avance del día. Sus clientes viejos se acuerdan de usted cuando al cuñado le hace falta alguien.
Fotos de antes y después: su mejor vendedor
En construcción nadie compra lo que no ve. Y casi todos tienen el celular lleno de fotos que nunca enseñan.
- Tome el «antes» el primer día, antes de botar nada. Es la foto que siempre se olvida.
- Tome el «después» desde el mismo punto, con la obra limpia y de día.
- Agregue una o dos del proceso: la armadura, la instalación eléctrica, la impermeabilización. Enseñan que lo que queda tapado también se hizo bien.
- Pida permiso al dueño y no enseñe la fachada ni la dirección si él no quiere.
- Súbalas el mismo día a la ficha de Google y a su página de Facebook, con una línea: qué se hizo y en qué cantón.
Reseñas: el recomendado que lee todo el mundo
Una reseña en Google es una recomendación que no se pierde. La ve todo el que lo busque.
Pídala el día que entrega la obra, cuando el cliente está estrenando. Mándele el enlace por WhatsApp con un mensaje corto. Pídasela a todos los clientes, no solo a los que quedaron más contentos, y no ofrezca nada a cambio: Google prohíbe dar descuentos o regalos por una reseña.
Diez reseñas de dueños de casa que cuentan cómo les fue pesan más que cualquier anuncio.
Cómo cotizar una remodelación para que lo escojan
Muchos trabajos se pierden aquí. El cliente pide tres cotizaciones: una le llega en un audio, otra en un papel con un solo número, y otra ordenada. Aunque no sea la más barata, la ordenada da confianza.
- Visite y mida antes de dar precio. Un número dado al ojo después se vuelve un pleito.
- Describa el trabajo por partes: demolición, obra gris, instalaciones, acabados.
- Separe materiales y mano de obra. Aclare quién compra los materiales.
- Diga lo que no incluye: muebles, pintura, botar el escombro, permisos. Aclare quién tramita los permisos si la obra los ocupa.
- Plazo: fecha de inicio y cuánto dura.
- Forma de pago por avances, no todo adelantado ni todo al final.
- Extras: todo cambio se cotiza y se aprueba por escrito antes de hacerlo.
- Vigencia: los materiales suben, así que el precio vale por unos días.
- Garantía, por escrito.
Mándela en un PDF con su nombre, su teléfono y la fecha. Si llega escrita a mano y con foto torcida, ya perdió puntos.
Cómo conseguir contratos de construcción más grandes
Empresas, condominios y administradores de propiedades son otro tipo de cliente. Antes de ver el precio, revisan si usted es formal.
Suelen pedir factura electrónica, pólizas, referencias de obras parecidas y una oferta escrita. Qué le toca a usted según su caso es algo que debe ver con su contador antes de ofertar: aquí no le podemos dar esa asesoría.
Lo que sí depende de usted es cómo se presenta. Un nombre, un logo sencillo, un correo que no sea el personal y una página donde se vean sus obras le dicen a ese cliente que detrás hay una empresa y no un número de teléfono.
Una página por tipo de trabajo
Cuando la ficha de Google ya le trae llamadas y quiere más, el siguiente paso es una página web donde cada trabajo tenga su propio espacio: baños, cocinas, techos, ampliaciones. Cada uno es una búsqueda distinta en Google.
Así lo hicimos con una empresa de remodelación y drywall que trabaja en Connecticut, Estados Unidos: una página por servicio, las zonas donde de verdad trabaja, galería de trabajos terminados, reseñas y preguntas frecuentes. Lo contamos en el caso de Tico's Home Remodeling. Si quiere saber qué debe llevar una página así, vea qué debe tener una página web de negocio.
Siendo francos: si usted trabaja solo con un ayudante y tiene la agenda llena, con la ficha de Google y las fotos le alcanza. La página es para el que quiere obras más grandes o más seguidas.
Cómo le ayudamos
Hacemos páginas web para constructoras y empresas de remodelación, con sus servicios, su galería de antes y después y el botón de WhatsApp. Cuestan desde $499, quedan listas en 3 a 7 días hábiles, se pueden pagar en 2 tractos y el dominio queda a su nombre. El posicionamiento en Google se cotiza aparte, según su zona. Mándenos unas fotos de sus obras y le decimos por dónde empezaríamos.