La pregunta suele llegar al revés: "¿qué diseño me recomiendan?". Pero antes del diseño hay una pregunta más útil: ¿qué tiene que lograr la página? Para casi cualquier negocio la respuesta es la misma: que alguien que no lo conoce entienda qué hace usted, confíe y le escriba.
Todo lo que ayuda a eso se queda. Todo lo que estorba, sobra, por más lindo que se vea. Esta es la lista.
Lo que tiene que resolver en los primeros segundos
Quien llega desde Google no lee: barre la pantalla y decide si se queda. Arriba del todo, sin tener que bajar, tienen que quedar claras tres cosas:
- Qué hace, dicho en palabras normales. No "soluciones integrales de excelencia", sino "reparamos aires acondicionados en Heredia".
- Para quién: su zona, su tipo de cliente, el tamaño de problema que resuelve.
- Qué hacer ahora: un botón claro. Uno, no cinco compitiendo.
Si alguien tiene que adivinar a qué se dedica su negocio, ya lo perdió.
1. WhatsApp a la vista, siempre
En Costa Rica la venta pasa por WhatsApp. Un botón que abra la conversación con un mensaje ya escrito ("Hola, vengo de su página y quiero información sobre…") convierte bastante más que cualquier formulario.
Y el teléfono tiene que poder tocarse para llamar desde el celular. Un número escrito como texto plano obliga a copiarlo, y cada paso extra pierde gente.
2. Una página por cada servicio
Es la diferencia entre aparecer en Google y no aparecer. Si todo lo que ofrece está amontonado en una página de "Servicios", esa página no gana por ninguno.
Cada servicio que alguien buscaría por separado merece su propia página: qué incluye, para quién es, cómo es el proceso, cómo se cotiza y las preguntas que siempre le hacen. Eso le sirve al cliente para decidir y a Google para entender qué ofrece.
3. Fotos reales, no de banco
Una foto de su taller, su equipo o su producto real genera más confianza que la mejor foto de banco de imágenes. El visitante nota la diferencia aunque no sepa explicarla: las fotos de banco se reconocen, y dicen "este negocio no quiso mostrarse".
No hace falta un fotógrafo profesional para empezar. Hace falta buena luz, fondo ordenado y fotos tomadas con intención.
4. Que cargue rápido en el celular
La mayoría de sus visitas llegan desde el teléfono, y muchas desde el navegador de Instagram o WhatsApp, que es más lento. Una página pesada pierde gente antes de mostrar nada.
Lo que más la pone lenta casi siempre son las imágenes subidas sin optimizar. Bien preparadas, pesan una fracción y se ven igual.
5. Prueba de que usted es real
Alguien que no lo conoce necesita razones para confiar. Las que funcionan:
- Trabajos hechos, con fotos y una explicación breve de qué se resolvió.
- Reseñas reales de su perfil de Google, con nombre. Nunca testimonios inventados: se notan, y además pueden traerle problemas.
- Datos de contacto completos y una zona de servicio clara.
- Quién está detrás: una cara, un nombre, una historia corta.
6. Cómo se cotiza, dicho de frente
No siempre se pueden publicar precios, y está bien. Pero el visitante sí necesita saber cómo funciona: si la cotización es gratis, qué datos necesita usted para darla y cuánto tarda en responder. El silencio sobre el precio hace que la gente asuma lo peor y se vaya.
7. Formularios cortos
Cada campo que agrega a un formulario baja la cantidad de gente que lo completa. Nombre, forma de contacto y qué necesita. Lo demás se pregunta después, cuando ya hay conversación.
8. Lo básico de confianza técnica
- Candado de seguridad (HTTPS). Un sitio sin él aparece marcado como "no seguro" en el navegador.
- Política de privacidad si recoge datos, aunque sea un formulario.
- Una sola dirección: que el sitio no responda igual con www y sin www, porque Google lo toma como dos sitios.
- Datos iguales en todas partes: el mismo nombre, teléfono y zona en su sitio, en su perfil de Google y en sus redes.
Lo que conviene quitarle
Tan importante como lo que tiene es lo que sobra:
- El carrusel gigante en la portada. Casi nadie espera la segunda imagen, y lo importante suele estar en la tercera.
- "Bienvenidos a nuestro sitio web". La frase más visible de la página, gastada en no decir nada.
- Animaciones pesadas y videos que arrancan solos. Se ven bien en la computadora del diseñador y cuelgan el celular de su cliente.
- Texto blanco sobre fotos. Ilegible a media luz.
- Páginas vacías o "en construcción". Mejor no tenerlas que mostrarlas a medias.
La prueba final
Pídale a alguien que no conozca su negocio que abra su página en el celular. Dele diez segundos y pregúntele: ¿qué hace esta empresa?, ¿a quién atiende?, ¿cómo la contactaría? Si duda en cualquiera de las tres, ya sabe qué arreglar.
Si quiere que la revisemos o la hagamos desde cero, en diseño web está cómo trabajamos, y en páginas web en Costa Rica el servicio completo. Si se pregunta por el presupuesto, empiece por cuánto cuesta una página web.