Es la queja más común que escuchamos: "tengo página web y no me encuentra nadie". Casi siempre viene con un detalle: si buscan el nombre de la empresa, sí aparece. Si buscan lo que la empresa vende, no.
Eso no es mala suerte ni algo místico del algoritmo. Tiene causas concretas, y casi todas se pueden revisar en una tarde. Acá están las que encontramos una y otra vez, en el orden en que conviene revisarlas.
Primero: compruebe qué sabe Google de su sitio
Antes de cambiar nada, hay que saber de dónde se parte. Dos revisiones gratuitas:
- Busque en Google
site:sudominio.com, con su dominio real. Lo que aparece es lo que Google tiene guardado de su sitio. Si no aparece nada, o aparecen páginas que ya no existen, ahí está el primer problema. - Abra Google Search Console. Es gratis y es la única fuente que le dice lo que Google ve de verdad: qué páginas indexó, cuáles descartó y por qué, y por qué búsquedas lo está mostrando.
Con eso a mano, las causas se vuelven evidentes.
1. Google ni siquiera tiene sus páginas
Parece obvio, pero es lo más frecuente en sitios nuevos o recién migrados. Si una página no está indexada, no puede aparecer por nada.
Las razones típicas: el sitio es muy nuevo, no tiene un sitemap enviado a Search Console, alguna página quedó marcada para que Google no la indexe (pasa mucho con plantillas que traen esa opción activada "mientras se construye") o simplemente nada en internet enlaza a esas páginas y Google no las encontró.
Cómo se arregla: enviar el sitemap en Search Console, revisar que ninguna página importante tenga la etiqueta noindex, y pedir la indexación de las páginas clave desde la herramienta de inspección de URLs.
2. Tiene dos sitios y no lo sabe
Este es de los más dañinos porque no se ve. Su sitio responde en www.sudominio.com y también en sudominio.com, o en http y en https, y las dos versiones muestran el mismo contenido sin redirigir una a la otra.
Para Google son sitios distintos. La autoridad que gana se reparte entre los dos en vez de sumarse, y ninguno llega a competir en serio.
No lo decimos de oídas: a nuestro propio sitio le pasaba. La versión con www servía una copia completa, y justamente era la que Google tenía indexada. Se arregló con una redirección permanente, un 301, de todas las variantes hacia una sola.
Cómo se revisa: escriba su dominio con y sin www en el navegador. Si en los dos casos la dirección se queda como la escribió, en vez de saltar a una sola, tiene el problema.
3. Google conoce su versión vieja, no la nueva
Si rediseñó o migró el sitio, es muy probable que Google todavía tenga guardadas las páginas anteriores. Y si esas direcciones ahora dan error 404, está tirando a la basura la autoridad que acumularon durante años.
También nos pasó: nuestro sitio anterior tenía páginas de cursos y noticias que seguían indexadas mucho después de desaparecer. Diez direcciones devolvían error.
Cómo se arregla: cada dirección vieja se redirige con un 301 a su equivalente nueva, o a la más parecida si ya no existe. Así la autoridad se traslada en vez de perderse. En Search Console, el informe de páginas le muestra cuáles están dando error.
4. No tiene una página para lo que la gente busca
Google no posiciona sitios: posiciona páginas, cada una por lo que trata. Si ofrece diseño web, tiendas online y mantenimiento, y todo está explicado en una sola página de "Servicios", esa página compite débilmente por las tres cosas a la vez y no gana ninguna.
La regla es simple: una página por cada cosa que alguien buscaría por separado. Con su propio título, su propio texto y respondiendo lo que esa persona quiere saber antes de contratar.
Y que tenga contenido de verdad. Tres párrafos genéricos no le ganan a la página de un competidor que explica el proceso, los costos y las dudas frecuentes.
5. Solo aparece por su nombre: le falta autoridad
Si Google lo muestra cuando buscan su marca pero no cuando buscan su servicio, lo más probable es que su sitio todavía no tenga suficiente autoridad frente a la competencia.
La autoridad se construye, sobre todo, con enlaces desde otros sitios. Un dominio que lleva veinte años recibiendo enlaces no se alcanza en un mes. Pero hay enlaces legítimos que casi todo negocio tiene a mano y no aprovecha: proveedores, clientes, cámaras y asociaciones del sector, medios locales, directorios de negocios del país.
Lo que no hay que hacer es comprarlos. Los paquetes de "mil enlaces por veinte dólares" funcionan unas semanas y después Google hunde el dominio.
6. No aparece en Google Maps: su perfil de negocio está suelto
Para búsquedas locales, como "diseño web en San José" o "dentista en Palmares", lo que aparece arriba, con el mapa, sale del perfil de negocio de Google. Tenerlo verificado es el requisito, no el resultado.
Si se pregunta cómo aparecer en Google Maps con su negocio, la respuesta está en ese perfil. Lo que lo hace subir: reseñas reales y con texto, categorías bien elegidas, fotos propias, y que el nombre, teléfono y zona coincidan exactamente con lo que dice su sitio. Si el perfil dice un teléfono y la página otro, Google pierde confianza en los dos.
7. El sitio es lento en el celular
La mayoría de sus visitas llegan desde el teléfono, muchas veces desde el navegador interno de Instagram o WhatsApp. Si la página tarda en cargar, la gente se va antes de verla, y Google lo toma en cuenta.
El culpable casi siempre son las imágenes: fotos subidas tal cual salieron del celular, que pesan más que todo el resto de la página junta. Search Console tiene un informe de rendimiento en móviles que le dice qué páginas están lentas.
8. Es demasiado pronto
Esta es la causa que nadie quiere escuchar, y es real. Aunque arregle todo lo anterior hoy, Google no reordena los resultados en días.
El orden en que se ven los cambios es siempre el mismo:
- Primero suben las páginas indexadas, en semanas.
- Después suben las impresiones: Google empieza a mostrarlo, aunque todavía abajo y aunque nadie haga clic.
- Luego aparecen búsquedas nuevas por las que antes no salía.
- Y al final se mueve la posición, que es lo último y lo que más tarda.
Si las impresiones van subiendo, el trabajo va bien aunque la posición todavía no se mueva. Juzgar el SEO por la posición del primer mes es la forma más rápida de abandonar algo que estaba funcionando.
Lo que conviene evitar
- Quien le garantice el primer lugar. Nadie puede garantizarlo: lo decide Google, no el proveedor.
- Repetir la palabra clave veinte veces. Google lleva años detectándolo y castigándolo.
- Reseñas o testimonios inventados. Además de ser deshonesto, es motivo de penalización.
- Cambiar las direcciones de las páginas sin redirigir las viejas. Es la forma más rápida de perder en una semana lo que costó años.
Por dónde empezar hoy
Si tuviera que hacer solo tres cosas: revise que su sitio responda en una sola dirección, envíe el sitemap en Search Console, y asegúrese de tener una página propia para cada servicio que quiere vender. Eso resuelve la mayoría de los casos que vemos.
Si quiere que lo revisemos por usted, en posicionamiento SEO está cómo trabajamos una auditoría. Y si lo que tiene es un sitio viejo que conviene rehacer, empiece por páginas web en Costa Rica. También le puede servir la guía de posicionamiento web.